Un tipo entra a un bar y se le acerca a un vecino que estaba tomando unos tragos con otros amigos. -“Pucha, no sabes, Ruperto, quería limpiar la fachada de mi casa y puse una escalera de pie para llegar hasta arriba de la pared y poder limpiar bien. No sabes la mala sorpresa que tuve cuando vi por la ventana de tu casa y ahí estaba tu esposa y estaba CACHAAANDO!! Yo sabía que tú estabas aquí chupando chelas con nuestros amigos y por eso me impresionó mucho ver que ella estaba con otro y estaba ¡CACHAAANDO!!!! Ruperto sale del bar y va a su casa rápidamente, dejando a los amigos y todas las cervezas, además de los piqueos que estaban ya en la mesa. Regresa Ruperto a los pocos minutos muy molesto, indignado, y le dice a su amigo: -“Pucha, oye, me asustaste al decirme que mi esposa estaba “CAAACHAAANDO”!!! Fui a ver y, efectivamente, mi esposa estaba cachando, pero como puede cachar cualquier pareja y no estaba CAAACHAANDO!! Encima le pedía al cagón de su amante más porque parece que el pobre es una mugre tirando! Fíjate que me has hecho perder ricas cervezas, piqueos y hasta a las señoritas de compañía, por exagerado y desatinado! ¡Eso no se le hace a un amigo, por favor!