Entran dos tipos arrastrando a un flaquito a un cuarto oscuro y apestoso donde había un negro inmenso. “Big Leroy, a éste lo manda el jefe para que le rompas el culo y así aprenda a no ponerse bravucón con la gente del barrio!” Big Leroy les dice: “déjenlo en esa esquina, que ya lo atiendo en unos minutos” El flaquito le dice:”Señor Leroy, mire usted por favor su tamaño comparado con el mío. Figúrese el daño irreparable que me causaría si me rompiera usted el culito. Por favor, se lo imploro, no vaya a hacerme tremendo daño!!” Entran los mismos dos tipos arrastrando a otro joven y dicen: “Big Leroy, a este energúmeno lo envía el jefe para que le cortes ambos brazos porque lo vieron robando una gallina de su granja . Al ratito regresan los dos tipos arrastrando a otro joven y le dicen a Leroy: “Big Leroy, este tipo estuvo fornicando con la sobrina del jefe y él quería que la jovencita llegara virgen y pura al matrimonio. Quiere que le cortes las bolas y todo lo que está ahí adelante para que no pueda repetir tal barbaridad!” “Pónganlo en la misma esquina, que ya voy y lo atiendo también” Leroy se acerca aplaudiendo sus enormes manos a la esquina donde esperaban todas sus víctimas… Les daría sus castigos a todos ya… El que había llegado primero, seguro de que su castigo era el menos malo, dice: “Señor Leroy, con todo el respeto que usted se merece, no vaya a confundirse, por favor: recuerde que yo soy el del culito!