Va una pareja al cine y él empieza a besar a su enamorada apasionadamente. Después de pocos minutos empieza a sobarle el culo y a preguntarle: -“De quién es este culo, amorcito?, esperando que ella le dijera “tuyo, mi amor”. Ella no respondía esto y él empezó a gritar la pregunta. -“DE QUIÉN ES ESTE CULO, MI AMOR??” Avergonzada, la chica no respondía y el bestia seguía preguntando a gritos “DE QUIÉN ES ESTE CULITO, MI AMORCITO?” Era tanta la bulla que una señora no podía escuchar el audio de la película hasta que se paró y gritó: “Prendan las luces, carajo, que algún huevón se ha encontrado un culo y no sabe a quién devolvérselo!!”