Una señora va a comprar un lorito para regalarle a su esposo Adán en su cumpleaños. Llega a la tienda de mascotas del pueblo y ve uno muy bonito. Le pide al dueño que se lo venda, pero éste le dice: “No se lo recomiendo, señora, porque este loro, aunque muy bonito, tiene muy malos hábitos porque vivió en el `prostíbulo de esta ciudad por muchos años y tiene un vocabulario horrible!” -“No me importa, en mi casa lo educamos rapidito!” -“Le advierto, señora! Guerra declarada no mata gente!” La señora le pide compra igualmente y el dueño lo mete en una jaula y cubre la jaula con una tela para que el lorito no se enfríe en el camino. La señora llega a su casa y saca la tela. El lorito mira alrededor, ve a la señora, a su esposo y a sus tres hijas y dice: -“OO-o-nueva casa, nuevas chicas, nueva madame! -“OO-o-los mismos clientes: hola Adán!!