Un árabe va al banco a hacer una gestión y le preguntan: -“Me da su nombre, por favor?” “Al-Rashid Mawad El-Makiri El interlocutor no sabe si es nombre de hombre o de mujer y como la persona tenía todo el cuerpo cubierto con túnicas y telas, no podía darse cuenta de su sexo y pregunta: “Sexo?” -“tres-cuatro-cinco veces al día; mientras más veces, mejor!” -“No, no, le pregunto si hombre o mujer!” -“Lo que esté más cerca: hombre, mujer, a veces camello!”