PARQUEO

Un parrandero y
mujeriego iba llegando
tarde a una reunión
importante y no
encontraba parqueo.
Levanta los ojos al cielo
y dice "Señor, por favor
consígueme un parqueo
y te prometo que iré a
Misa todos los domingos
del resto de mi vida, dejo
a las mujeres y jamás
en mi vida me tomo otro
trago".

-Milagrosamente

aparece un lugar para
parquear, el tipo se
estaciona y dice: "Ya no te
preocupes, Señor porque
ya encontré un espacio!”UEO

Post navigation


Deja una respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>